A Guide to Pivoting on the Double Bass

Una guía para cambiar de dirección en el contrabajo

Conoces esa sensación cuando estás corriendo a través de un pasaje y tu mano se siente como si estuviera atrapada en concreto? El contrabajo tiene esta manera de humillarte, especialmente cuando intentas navegar pasajes rápidos sin convertir tu mano izquierda en un pretzel.

Déjame contarte sobre el pivotar. Esta técnica podría cambiar cómo abordas el diapasón.

¿Qué Significa Pivotar?

Aquí está la idea básica. Tu pulgar se mantiene plantado en la parte trasera del mástil. Tus dedos se mueven, usualmente alrededor de medio tono hacia adelante o hacia atrás. La clave es mantener el alcance de tu mano consistente. No estás extendiendo como lo haría un violonchelista. En el contrabajo, ya estás extendido. Tu mano ya está abierta ampliamente.

Piénsalo. Probablemente no tengas mucho más espacio para estirar sin crear tensión. Pivotar toma esa posición abierta y la empuja un poco más sin la tensión.

Cuándo Deberías (y No Deberías) Pivotar

Uso el pivotar para pasajes en movimiento, carreras rápidas y escalas diatónicas a través de las cuerdas. Si estoy tocando algo lento y lírico, en cambio desplazo toda mi mano. Desplazar te da esa cualidad vocal, esa conexión suave entre notas.

¿Pero para la velocidad? Pivotar podría ser tu mejor amigo.

Según Alex Henery, contrabajista principal de la Sinfónica de Sídney, en The Strad revista, técnicas modernas como el pivotar ayudan a minimizar la fatiga al extender el alcance de la mano sin movimientos excesivos.

La Conexión Rabath

El pivotar es central en el sistema de digitación Rabath, desarrollado por el pedagogo francés François Rabbath. Su enfoque revolucionó la técnica del contrabajo en el siglo XX. El sistema enfatiza seis posiciones en lugar del método tradicional, y el pivotar es lo que hace que esas posiciones funcionen a lo largo del diapasón.

En la revista The Strad, el propio Rabbath explica que pivotar te permite alcanzar tres notas en las posiciones bajas en lugar de dos, y solo necesitas cambiar la posición de la mano una vez para tocar tres octavas, en lugar de tener que moverte cada dos notas.

Construyendo una base sólida primero

Aquí hay algo importante. Si te lanzas a pivotar demasiado pronto, podrías desarrollar una base inestable. He visto que esto sucede. Los estudiantes pivotan antes de tener una posición sólida de la mano, y de repente todo se siente inestable.

Comienza con una buena posición estable. Practica tus Si, Do y Re en tercera posición. Familiarízate con cambiar entre esas notas. Luego introduce el pivotar. Siente la diferencia entre mover el pulgar y rotar la mano.

La técnica se vuelve más sobre abrir y cerrar mientras subes por el bajo. En la posición del pulgar, esa apertura extra para alcanzar el armónico puede desbloquear pasajes que antes parecían imposibles.

Aplicación práctica

Prueba esto. Comienza con tu primer dedo en Re. Pivotar hasta el armónico. Mantén el pulgar estable. Siente cómo tu mano rota ligeramente para acomodar el alcance.

Ahora prueba un pasaje diatónico a través de las cuerdas. Añade ese movimiento de medio tono en cualquier dirección. Notarás que puedes cubrir terreno sin cambiar constantemente de posición.

Las herramientas que usas también importan.

Encontrar el arco adecuado para tu técnica

Tu técnica de la mano izquierda funciona mejor cuando tu mano derecha tiene las herramientas para apoyarla. Actualmente uso el arco francés iStrad para mis presentaciones y grabaciones. El equilibrio y la respuesta marcan la diferencia cuando ejecutas pasajes rápidos con pivotes.

El arco híbrido iStrad te ofrece claridad y control. Cuando pivotas a través de digitaciones complejas, necesitas un arco que responda de inmediato. El modelo francés ofrece esa precisión, aunque también hay una versión alemana si esa es tu preferencia.

Puedes aprender más sobre el arco iStrad aquí.

Reflexiones finales

El pivotar puede que no resuelva todos los desafíos técnicos en el bajo. Pero podría hacer ciertos pasajes más manejables. Podría reducir la tensión en tu mano. Tiene el potencial de abrir nuevas posibilidades de digitación que no habías considerado.

Dale tiempo. Construye tu base primero. Luego experimenta con el pivotar. Ve qué funciona para tu mano, tu bajo, tu música.

El contrabajo recompensa la paciencia y la práctica inteligente. El pivotar es solo una herramienta más en tu kit técnico.

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